Qué es el Programa Aldakia

 

images

Antes conocido como el Programa de Psicoterapia Solidaria (PPS), el Programa Aldakia constituye un programa de intervención que facilita el acceso a la psicoterapia a aquellas personas que se encuentran más afectadas por la situación socio-económica actual.

Desde ASVASAM, ante el aumento de los problemas de Ansiedad y Depresión como consecuencia de la crisis y las dificultades que muchas personas encuentran para acceder a terapia, surgió dicho proyecto como posible respuesta.

El servicio presenta unas condiciones económicas ventajosas (10€/sesión) durante 12 sesiones, con un tratamiento aproximado de tres meses. Si la persona lo desea puede continuar durante 12 sesiones más pero a un precio más elevado (30 €/sesión).

El programa Aldakia tiene como objetivo ayudar a mejorar el estado de bienestar de las personas que participan en el mismo, mediante terapia individual.

 

El Programa Aldakia constituye un programa innovador de intervención socio-comunitaria, que trata de dar solución a las necesidades que surgen en materia de salud mental actualmente en nuestra sociedad, de manera sostenible, constituyendo un valor en sí mismo para la comunidad y aportando valor a todas las entidades y personas que colaboren con él.

 

El Programa Aldakia constituye un programa de intervención psicoterapéutica que facilita el acceso a la psicoterapia a aquellas personas que se encuentran más afectadas por la situación socio-económica actual.

Debido a las condiciones actuales, están aumentando las problemáticas psicopatológicas asociadas al aumento del estrés, la desesperanza y la incertidumbre que se presenta ante el futuro incierto por el que atraviesa la sociedad. A su vez, las características asistenciales de los centros públicos y privados dificultan la adherencia a tratamientos psicoterapéuticos, con lo que se propone un servicio asistencial ajustado a las posibilidades individuales de cada persona.

 

El programa está diseñado para ayudar a mejorar su estado de bienestar, a incrementar su sentido de identidad, a desarrollar competencias, y a compartir los conocimientos o capacidades con otras personas de su comunidad. Además, ayudará a desarrollar nuevos proyectos de iniciativa e innovación social, manteniendo los ya existentes.

 

Actualmente, la mayoría de la población está viéndose afectada por una situación socio-económica que trae consigo una serie de consecuencias negativas en diversos ámbitos, y como respuesta a dichas necesidades surge el programa de psicoterapia solidaria.

Ya en 2005, la Unión Europea elaboraba un documento donde se remarcaba claramente que las capas social y económicamente más desfavorecidas de la población son más vulnerables a padecer enfermedades mentales, apuntando a su vez que un hecho como puede ser quedarse sin trabajo, representa una situación que puede disminuir la autoestima y hundir a la persona en problemáticas psicopatológicas.

En 2008, la Organización Mundial de la Salud (OMS) denunciaba la falta de recursos para tratar los trastornos psicológicos asociados a la pobreza, e incluso el Reino Unido comprobando la necesidad creciente, destinó 14,5 millones de euros a servicios de atención a desempleados aquejados de problemas mentales y emocionales durante el año 2009.

Más recientemente, el profesor británico Chris Ham (director ejecutivo de “The King´s Fund” para mejorar los sistemas públicos de salud) alertó que las altas tasas de desempleo presentan una repercusión negativa en la salud de la sociedad, y es que el aumento drástico del desempleo entre nuestra comunidad (especialmente entre los más jóvenes) llevará asociado una mayor demanda sanitaria.

Este factor unido a la saturación existente en los servicios públicos de asistencia, lleva a los recursos asistenciales a presentar un aumento en las listas de espera, una disminución del tiempo de atención y un excesivo peso otorgado a un modelo biológico-farmacológico, que impide la realización de otro tipo de terapias más eficaces.

Cada vez existen más indicadores que resaltan los efectos negativos del desempleo en la salud mental, expresado en factores tales como el aumento de los trastornos del estado de ánimo, el drástico incremento en suicidios consumados o las adicciones a tóxicos; y es que el 34% de las personas desempleadas presentan problemas psicológicos, siendo el porcentaje del 16% en personas con empleo, lo que muestra la relación obvia entre ambos factores.

Diversos estudios de la OMS demuestran que los países con una buena política de bienestar y con robustas estructuras de protección social pueden llegar a frenar dichas consecuencias asociadas a la salud mental.

Desde este programa, se fomenta una actitud solidaria entre la población de nuestra comunidad que repercuta en una mejora de la satisfacción personal para consigo mismos y su entorno.